jueves, 10 de julio de 2014

EL VENENO Y LA CURA




¿Por qué conviene la nueva ley 'Telecom'?

Por: VKO
Muchos activistas han visto Internet, pero en especial a las redes sociales como Facebook y Twitter, como una herramienta de expresión y organización. En las elecciones de Irán en el 2010 la gente se organizó en twitter contra un fraude electoral, el pueblo Iraní tomó palos y piedras. A 4 años de aquél fenómeno en México el activismo social se ha concentrado en "despertar consciencias", pero no ha sido suficiente para lograr el fenómeno de Irán. Podemos "darnos cuenta" que están saqueando el país, que las "reformas que México necesita" están orientadas a la represión y a la coerción de las libertades ciudadanas, pero la verdad es que no importa que ya lo sepamos, todos lo sabemos; y el tan temido estallido social del que se hablaba en los tiempos de Felipe Calderón es una utopía. Y es aquí donde todo lo que yo he adoptado como un juego de herramientas que permite la organización social para resistir y atacar a los viejos sistemas (aún siendo redes sociales que no son públicas sino que son corporaciones) se vino abajo. Lo que creía que era la cura en realidad es el veneno.

          Antes de las redes sociales, Internet ofrecía convertirse en una herramienta por la cual recontextualizaríamos nuestra realidad hacia un nuevo renacimiento. Sitios de Internet como www.well.com o yahoogroups nos daban los lugares perfectos para conectar a gente de todo el mundo y profundizar juntos en ideas, planteando nuevos mecanismos y reglas desde la política hasta la religión, estábamos encaminados a una nueva tierra que era un paraíso de pensamientos, una nueva era de las luces, un lugar que sustituiría las tabernas donde surgían las ideas de la república, que sustituiría los cafés de París donde se gestaba la Revolución Francesa, los debates eran por correo electrónico. No se contestaba de inmediato, uno se informaba, tomaba libros, citaba autores, compartía enlaces a páginas con información que era todo menos síntesis. La gente se tomaba su tiempo para pensar y luego contestar. La idea del cambio social, económico y cultural con nuestra nueva relación antropológica de un nuevo ente vivo formado por cada uno de nosotros tomando el lugar de las neuronas que forma un gran cibercerebro, era más que tangible. Hasta que Internet se corporatizo, las marcas llegaron y lo que era un lugar para el cultivo de ideas que cambiarían al mundo terminó convertido en un ciberbalneario.
           Elias Canetti en "Masa y Poder" que es uno de los tantos estudios de la comunicación de masas anterior a Internet y que como muchos otros estudios habla sobre la "carga" en la masa, explica que esta "carga" es la que detona desde manifestaciones a revoluciones, tomando a la masa como un ente que se concentra en un espacio específico, desde las peleas campales en los conciertos y los partidos de fútbol, hasta levantamientos sociales como el de Irán. La "carga" es una injusticia o un hecho que se comparte de lo individual a lo colectivo, que conecta a un individuo con otro y de ahí sucede la "descarga". Pues las redes sociales deshabilitan precisamente la acción de la descarga.
         Cuando despotricamos en twitter o en Facebook contra el gobierno, estamos "descargando", es una catarsis que dirige esta "descarga" hacia un tweet o un post en facebook, o en una cubetada de insultos clasificados en un hashtag. No permite que esta descarga se oriente hacia un levantamiento social porque además, existe otro factor que es la inmediatez de la información. Muchos pensamos que la velocidad y cantidad de información que recibimos es un síntoma de una sociedad en evolución. Pero pongámoslo así, si llegaste a leer hasta este punto significa que tuviste que dejar a un lado unas cuantas notificaciones de facebook, twitter o whatsapp. Algunos tal vez ya no llegaron a esta parte.
          El cerebro humano es perezoso, y no puede procesar mucha información al mismo tiempo, entonces cuando vemos pruebas de algún funcionario traficante de mujeres que no lo tocarán las autoridades, sólo llegamos al descontento, pero no a la acción. Porque en seguida aparece otro tweet, otra notificación, nuestro cerebro no puede profundizar en un asunto en específico y solo se concentra en las noticias "relevantes" a las que nos llevan los hashtags. Nos damos cuenta, nos hacemos conscientes, pero no accionamos, sólo reaccionamos con mentadas de madre.
Entonces la "descarga" de una masa cautiva en las redes sociales queda ahí, se contiene ahí, no sale al mundo analógico. 
          La organización social que las redes sociales parecieran prometer es un mito, el fenómeno es: que en realidad es una contención inconsciente de la propia masa y por la propia masa. Este mito de organización se convierte en mito cuando nos ponen las pruebas en la cara sobre cualquier robo, atentado etc.. del gobierno y no hacemos nada porque nuestro cerebro re-direcciona su atención de inmediato al siguiente tweet y al siguiente post, de lo individual a lo colectivo. Algunos de los que llegaron a este punto es porque pudieron ver otra noticia, atender otra notificación de cualquier cosa y se esforzaron en recordar en el "qué estaba haciendo.. ah si, leyendo el choro ese del Vakero" y regresaron para acá.

           La inmediatez y cantidad de la información también acondiciona la memoria a largo plazo, la debilita. Por eso es fácil cambiar de asuntos públicos tan importantes en tan poco tiempo, brincando del asunto del proxeneta presidente del PRI del DF, al bullying y dejar a Mireles en el olvido en menos de una semana, o al asunto del Polyforum, o el asunto que ahorita está en el "tren del mame" en twitter.
En el artículo 145, fracción III, de la propuesta de ley de telecomunicaciones: “los concesionarios y autorizados que presten el servicio de acceso a internet podrán bloquear el acceso a determinado contenidos, aplicaciones o servicios a petición expresa del usuario, cuando medie orden de autoridad o sean contrarios a alguna normatividad”.
En el artículo 197, fracción VII, propone “bloquear, inhibir o anular de manera temporal las señales de telecomunicaciones en eventos y lugares críticos para la seguridad pública y nacional a solicitud de las autoridades competentes".
¡Perfecto! nos están mandando de nuevo al mundo analógico donde "la descarga" en verdad se detona en las calles.