jueves, 16 de febrero de 2017

EL PRESIDENTE DE TWITTER

Por VKO:

Desde que recuerdo, Hollywood y toda la imageniería de la cultura popular gabacha se ha esforzado en retratar la figura del presidente, como la identidad más poderosa de todo el mundo. Se le han insertado atributos orientados con el propósito de hacernos SENTIR y PENSAR que el presidente, es un héroe, es el salvador del mundo (literalmente) y donde se depositan visualmente todos los sentimientos nacionalistas de los estadounidenses.

Donald Trump como burro en cristalería, llegó a romper todo lo que por tantas décadas tardó el aparato mediático en construir para el mundo, la poderosa figura presidencial de los Estados Unidos

Las consecuencias de este accidente cultural en una sociedad que se desarrolló expuesta a "racionalizar" al presidente de EU como un ente mitológico, son un cambio en cómo entendemos prácticamente nuestra realidad.

 Yo nunca había estado tan al pendiente de las narrativas mediáticas como ahora (constantemente y casi simultaneamente viendo ABC News, MSNBC, FOX, Stephen Colbert, Bill Maher, John Oliver y similares. La razón, es que esto que está pasando, es un objeto de estudio para practicamente todas las disciplinas de la economía, el derecho, comunicación, relaciones internacionales, sociología y más. Es un momento en el que tal vez, quienes lo estamos presenciando, seamos testigos de un "antes y después de Roma" y es tan entretenido o más, que una de las series de televisión que más me gustan.





 Internet no fue lo que muchos de nosotros (no milenials) esperábamos, un lugar libre del corporativismo y la tiranía. Se pensaba que internet iba a catalizar una nueva sociedad global que superaría las fronteras, el color de las razas como pintaba Benetton desde principio de los 90. Sucedió lo opuesto, regresaron los gobiernos nacionalistas del pasado y las razas volvieron a marcar distintivos a la gente. Yo nunca he visto con buenos ojos la globalización, especialmente después de leer un libro que precisamente se titula: "El Malestar de La Globalización" de Joseph Stiglitz. La globalización económica es lo opuesto a lo que para mi representa una globalización humana, es decir: adios fronteras. Pero la naturaleza de nuestro nuevo medio digital, donde muchos guardabamos la esperanza de un mundo, donde todos nos entendieramos más y la paz global por fin fuera alcanzada, nos trajo a otro destino.

La invención de un modo de comunicación provoca medios ambientes culturales. Es curioso que la era de la televisión promovía el libre comercio, la globalización, "estrechar lazos amistosos", nos sentaba a ver las transmiciones en vivo en otras partes del mundo y aún nos une globalmente a ver un evento en particular como el Super Bowl y las olimpiadas, rompiendo las barreras de la nacionalidad y que fue twitter el medio global, que provocó el nacionalismo.

Trump y el Brexit son el resultado de una sociedad acondicionada a la inmediatez del medio digital, productos creados de cero puestos a competir con las identidades creadas por los medios tradicionales. Aunque Trump fue una identidad mediática tradicional casi toda su vida, este ultimo año su identidad en linea fue mucho más poderosa que su icónico papel en "The Apprentice".

Twitter funciona por un algoritmo que a los tres segundos si un tuit no es retwiteado se pierde para siempre. Por eso las personalidades más exitosas de twitter lo son por su habilidad de llamar la atención emocionalmente más que por su contenido. Trump tuvo exito por la habilidad de escribir tuits en contra de lo que muchos gabachos estaban en contra, tanto opositores como simpatizantes de Trump le dieron y le dan RT al momento, a tal grado, que el mecanismo del uso de los canales apropiados para la diplomacia y lo que se conoce en México como "comunicados oficiales", han sido reemplazados por tuits, incluso en el interior de Twitter, la gente visita más el TL personal de Trump que la cuenta oficial de POTUS. Pero no sólo eso, cada tuit tiene un peso en los movimientos del sistema económico del planeta.

Pero el periodismo profesional del viejo sistema, que ha manipulado a las masas desde siempre, sumado a los más agudos críticos y comediantes políticos de los medios tradicionales gabachos, están destruyendo con mucha facilidad, a la identidad mediática que se forjó a tuitazos todo el camino hasta llegar a la presidencia del país más poderoso del mundo. Pero la figura presidencial, no se va limpia, por el contrario, ha quedado expuesto en justa dimensión, el lugar que ocupa un presidente de Estados Unidos en el gobierno de su propio país.

A unos cuantos días de haber tomado posesión, son innumerables los errores que ha cometido el equipo del ejecutivo gabacho, los duros golpes de los otros poderes al vetar una orden ejecutiva y rechazar al elegido para ser el secretario del trabajo, la falta de coordinacion y comunicación interna con respecto a los asuntos de quien dejó ciego a quién con las relaciones en la campaña con espías de Rusia (embajador ruso incluyendo) al vicepresidente, si renunció Flynn por su cuenta o porque Trump se la pidió, el maletín del Futbol con los códigos nucleares en manos de un agente secreto publicado en una selfie en facebook, una crisis bélica internacional enfrentada junto a los invitados civiles a una cena con el primer ministro de Japón en la mesa donde estaban cenando y así más y más eventos caóticos que poco a poco, destruyen a la administración de Trump.

Lo que nos queda de todo esto, es la percepción de un Estados Unidos no tan poderoso, emblematizado por un personaje ignorante que es presidente de Estados Unidos por su habilidad de tuitear, de gritar mentiras y verdades en absolutos por igual, con tal de que la gente votara por él.

Si no hay contenido, solo se puede ser popular en twitter... y popular solamente.