jueves, 29 de diciembre de 2011

LA ARQUITECTURA DEL MITO ELECTORAL MEXICANO


.....El arte gótico en la mercadotecnia política.







Por: VKO






Cuando uno entra a una iglesia gótica la espiritualidad es secundaria a la experiencia de estar en ella. Vemos los grandes arcos puntiagudos imponerse apuntando al cielo y nos quedamos abrumados viendo sus colosales vitrales. El glow del reflejo de la luz sobre el suelo de mármol nos da una ubicación para ponernos de rodillas a rezar. Cuando suena el órgano el edificio funciona como una caja de resonancia llenándonos con piezas de grandes maestros compositores hechas para la divinidad. El mundo externo desaparece y somos transportados a otro. Perdemos nuestro sentido de orientación y nos hacemos vulnerables a trucos psicológicos.





Estas estructuras están construidas por elementos muy sutiles que solamente estudiantes de historia del arte podríamos hacer conscientes y aún así, seguimos dejandonos seducir por toda la atmósfera. Por ejemplo, muy pocos tenemos consciente que el propósito arquitectónico de las ventanas están diseñadas para evocar miedo. Los triforium. Los corredores parecen estar como escondidos, a veces no llevan a ningún lugar en particular, balcones a los que no hay acceso. Todo esto para darnos la sensación de que 'ellos' saben algo que 'nosotros' no sabemos. La sensación de que ellos poseen un conocimiento guardado solo para ellos. En conjunto todos estos sutiles elementos nos alinean y fuerzan la mente a convencernos del poder de la institución religiosa a lo que el edificio fue dedicado. En la Edad Media los efectos de la arquitectura en la psique social era tan bien apreciados que sociedades secretas de constructores guardaban estos conocimientos para sí mismos. Muy pocos entendían como construir un arco, desafiar la gravedad.






Entre la programación neurolinguística (PNL) y los libros enfocados a la mercadotecnia 'moderna' ha emergido la nueva literatura que recontextualiza a 'El Arte de la Guerra' y a 'El Príncipe'. Los esfuerzos ahora se enfocan en cómo conquistar las decisiones de compra del consumidor, a tal grado, que los mismos mercadólogos se han visto estafados en esta búsqueda del 'santo grial' de la inducción dirigida a la decisión de compra: 'El Neuromarketing'. Pero nada de esto ha funcionado mejor que un buen marketing de atmósferas a la 'old medieval fasion way'. Es lo que ha funcionado para muchas marcas con cada parque o tienda temática que construye en función de crear los mismos efectos de extracción del mundo real a un mundo de fantasía lleno de elementos y trucos psicológicos para comprar, en este caso, no al Dios católico castigador, sino a la marca y sus productos. En ese orden. La misma sensación del mall cuando no sabemos en que dirección ir para encontrar el coche, la misma atención del visitante abrumada por los seductores diseños de las tiendas y la mercancía establecida como algo secundario a la experiencia de caminar por los pasillos de un mundo aislado del que conocemos. 


Haciendo un salto cuántico sobre el marketing político de atmósferas establecido en Estados Unidos. Voy a platicar solamente del caso de México. A razón de observaciones mías, que sin tener pruebas, puede ser que los efectos y los modos sean meramente 'chiripa', 'casualidad' 'les salió bien sin querer' y 'sin ninguna planeación'.

La televisión mexicana se ha convertido en este gran edificio gótico que al tener nuestra atención, nos lleva a una narrativa vuelta atmósfera ubicando nuestros sentidos y juicios a merced de lo que tal vez, sin quererlo, se decide por nosotros. Los pasillos que no llevan a ningún lado y las ventanas puntiagudas vienen en otras formas para dar miedo y la sensación de que 'ellos' tienen un conocimiento reservado y guardado dentro de sus grupos que nosotros no. Y con esto, transferimos nuestro poder de decisión a ellos.


La televisión ha reforzado el que tomemos por un 'given' la partidocracia, en la que solo los candidatos de los partidos son 'los que saben' cosas que el ciudadano común no sabe, son los que tienen ese conocimiento pero nosotros no. Pero esto no es tanto lo que involucra el efecto que sucede en México.

Cuando hice mi tesis sobre 'Los Efectos No Planeados del Anclaje por la Programación Neurolingüística a través de la Televisión" me encontré al estudiar la teoría de 'Usos y Gratificaciones' con que nosotros permitimos que los medios tengan influencia sobre nosotros. Pero no en el caso de la combinación intencional o no, de la aplicación de herramientas de PNL. Es en ese umbral inconsciente donde somos influenciables por elementos sutiles que provocan los efectos deseados en nosotros. Y no estoy hablando de publicidad o elementos subliminales.

La gran estructura gótica como el cuerpo que forman los medios tradicionales y a los únicos que la mayoría de los mexicanos tienen acceso para informarse, está diseñada sin quererlo o no, para evocar miedo, ansiedad y frustración en el público o 'target' masivo. Tenemos la yuxtaposición de narrativas opuestas en distintos niveles, de lo micro a lo macro. Esto quiere decir lo siguiente: Cuando tenemos un noticiero el contenido siempre son noticias que evocan miedo, ansiedad y frustración, de lo colectivo a lo individual. A continuación de los minutos de noticias, llegan los comerciales con narrativas completamente opuestas que con sus marcas ofrecen un mundo completamente opuesto al que acaba de salir en las noticias, sonrisas y familias felices que lo están gracias a la marca que han elegido para lavarse los dientes, el pelo o del cereal que desayunan; o el jabón que utilizan para lavar los trastes y la ropa.

Después de haber sido inducidos a una atmósfera de terror, las marcas al entrar ofrecen una salida, un escape, aparecen como el remedio sin decirlo.

De una manera similar encontramos en el 2010 una narrativa que hablaba de muertes por la guerra contra el narco, secuestros, crisis, terror absoluto en el régimen de Calderón. La narrativa contraria entró con las campañas para festejar el bicentenario casi en conjunto con los anuncios motivaciones de la campaña para iniciativa México. La combinación de las dos narrativas dispara la desorientación de donde gesta la ansiedad, de lo colectivo a lo individual. Es el efecto de cuando no sabemos donde dejamos estacionado el coche, hacia que lado caminamos para llegar a Sears después de haber salido de él, hacia la derecha o a la izquierda ¿o por el pasillo que cruza?, ¿por qué si venía solo por un CD traigo una bolsa de ropa que ni siquiera estaba en oferta?. La ansiedad induce a la compra.

La atmósfera estaba lista para ofrecer la solución a esa ansiedad provocada por la desorientación que logró La guerra contra el narco y los proyectos del bicentenario e Iniciativa México. La solución que traería paz, la solución que nos daría estabilidad, seriedad, compromiso, salvación, unido mitológicamente a una heroína de la misma atmósfera…Enrique Peña Nieto.

La experiencia, como lo es en las iglesias góticas, en las tiendas o parques temáticos o centros comerciales, es primordial a las razones que puedan darse para comprar al dios, o a la marca. La compra de la mercancía es el resultado del efecto.

Ahora, que empiezan las campañas electorales en México, las marcas después de los noticieros que ofrecían la solución por medio de sonrisas y familias felices, serán en su lugar, los candidatos a la presidencia. No importarán las ideas y de hecho no ganará (con o sin trampa) el candidato con la mejor propuesta o diseño de gobierno, sino el menos descalificado. Una democracia que se alinea tal vez sin quererlo a los modos de la mercadotecnia, no tiene nada de democracia. Una agencia publicitaria que plantea a su candidato como un producto no solo  está lejos de pensar en el progreso del país, sino que además de llevarse un buen presupuesto, está reforzando el giben de que los partidos políticos, los candidatos que ofrecen, tienen ese conocimiento de cómo hacer las cosas, que los ciudadanos no.

La estimulación del miedo y la ansiedad, desde la edad media, nos ha forzado a aceptar sistemas económicos, sociales y políticos, como si fueran una ley natural, que deben ser así sin otra opción; y no como algo que nosotros mismos diseñamos y que nosotros mismos podemos cambiar, re-contextualizar y hacer evolucionar.








lunes, 12 de diciembre de 2011

La Solemnidad Hipodérmica



Política solemne donde el contacto es el rey....


POR: VKO


Mientras que la mercadotécnia política busca desesperadamente adaptarse a un nuevo mecanismo y modelo de comunicación de masas, en cada tropiezo se hace cada vez más evidente y consciente la manufacturación de la imagen que se pretende vender a los votantes. Los responsables de la mercadotecnia política de los actuales candidatos presidenciales, no encuentran ese punto de equilibrio entre una estrategia viral; y una estrategia tradicional. Parece que son las únicas opciones que le rompen la cabeza a los nuevos mercadólogos políticos.

Por mucho tiempo, hasta los noventa en las elecciones que ganó Clinton, se comenzó a desarrollar esta idea en la que los candidatos se acercaban a la gente empezando a aparecer en los contenidos de entretenimiento. Clinton fue el primer candidato en aparecer en MTV en un programa a manera de foro y en diferentes en talk shows. Lo innovador en esa nueva merca era el romper con el ícono solemne y establecer una identidad mediática "cool". Y como es común, en México calcaron las estrategias como siempre y pudimos ver en la jornada electoral del 2000, candidatos presidenciales entrevistados por Adal ramones en "Otro Rollo".

Aunque los blogs ya habían aparecido como deshabilitadores de estrategias publicitarias por "media savys" y públicos cínicos que lograban con sus páginas generar conversación e información desde la gente con completa omnidireccionalidad, la mercadotecnia política top-to-down no tenía un problema en alcanzar sus objetivos, los guiones y narrativas establecidas podían funcionar.

Pero en este nuevo fin de sexenio, al igual que los blogs tomaron por asalto a los periodistas, tanto mercadólogos, publicistas y teoristas de comunicación fueron tomados por asalto con el nuevo modelo de comunicación de masas que apareció con la evolución de las redes sociales. Sus efectos y comportamientos aún no los conocemos del todo bien, parece imposible predecir el comportamiento viral y transformador de una idea cuando se disemina por este nuevo medio.


En el afán de conquistar un mercado meta por este nuevo modelo, sin conocer su naturaleza, emprenden una aventura completamente torpe. Cual boom de empresas .com que se prometían la fuente de la juventud de la economía en un nuevo modelo de mercado donde "lo de hoy" era ganar dinero en línea y aparecieron consultores de negocios que hicieron quebrar a muchísimas empresas bajo el estadío  de "The-Next-Big-Thing", ahora, los candidatos y sus partidos políticos son las víctimas de esta "Nueva gran oportunidad".

Envueltos en el dilema de seguir en la línea tradicional del marketing , o intentar conquistar el nuevo ente de comunicación viral, hacen los dos una serie de acrobacias de una manera fatal.

Aunque López Obrador ha ido recogiendo y compartiendo ideas a lo largo del territorio nacional en comunidades alejadas de todo donde no hay comida ni agua; y la publicidad la hace de persona a persona empujando la comunicación y el voto de abajo hacia arriba, la campaña del movimiento de MORENA y los spots con personajes de televisión, son repudiados por el público cínico.

MORENA con un diseño incluyente, comunica en su campaña exclusión esto porqué: al intentar aplicar la clásica y setentera técnica de identificación, en lugar de integrar a más gente a estudiar los puntos establecidos en el movimiento, excluye a los que no son morenos, pobres y no escuchan música popular como cumbias y banda; más bien se explota y se refuerza el estereotipo de que para ser humilde hay que ser pobre. El videoclip, una aberración visual que también refuerza el esterotipo y la exclusión. Se les toma por idiotas al hablarles con voces de personajes de televisión, cual si tuvieran que explicarle a todos con manos haciéndola de títeres guardadas en calcetines con botones como ojos.

Y aunque el candidato del PRI está chapeado a la antigua, en apariciones para dar sus discursos en ambientes controlados bajo la dirección de un guión y demás protocolos envueltos en la retórica que alimenta la solemnidad, tenemos a un Peña Nieto utilizando las redes sociales. 

Vemos al candidato a la presidencia por el PRI, utilizando twitter, con la solemnidad de Luis echeverria o Diaz Ordaz. Seguramente según sus "gurús" de comunicación social suponen: "Oyes esto del tuiter ay que aprovecharlo manto ay que abrir chingos de cuentas que sigan al Peña pa que se vea que lo siguen reartas gentes".

El problema no está en intentar utilizar las redes sociales como una herramienta de comunicación que se puede controlar como un medio tradicional, esto es claramente un error que aún no entienden; los efectos de una comunicación basada en la discución y en las ideas no pueden ser los mismos que los de una comunicación basada en la imposición de ideas, como lo es un medio tradicional. El problema está en continuar exponiendo a un candidato como una marca o un producto y no como una persona. El trabajo de AMLO que viene desde la raíz (desde hablar personalmente con la gente) es la mejor campaña que puede establecerse, dialogar y discutir en redes sociales desbaratando toda solemnidad y hablar como uno más conversando y compartiendo ideas de forma honesta.


La solemnidad debe ser reemplazada por la socialización de quienes son identidades mediáticas; en la relación con un organismo cultural como twitter. La cantidad de followers no va a atraer a más followers ni va a cambiar los números en las encuestas. Inventar followers como lo hicieron con Peña Nieto es un tanto estúpido esperando que los demás twitteros no se den cuenta al segundo.


Esto no dará votantes, utilizar al candidato como un pretexto para socializar seguramente lo hará materia de conversación con mucha gente, pero no será algo decisivo en el momento de votar, simplemente, hará que esas conversaciones sean más para bien que para mal. El voto, lo razonará el votante despojado al fin, de toda la sarta de estrategias y saltos cuánticos a la conquista del marketing viral que solo entorpecen las oportunidades que el candidato tenga de convencer a la gente con razones reales y modos reales. Ya que las redes sociales, nos dan por fin...a la verdadera comunicación de las masas.




viernes, 9 de diciembre de 2011

El fin de la Espiral del Silencio


...En el ocaso de la opinión pública tradicional


Por: VKO


 
El miércoles pasado por la noche, el programa de Tercer Grado se distinguió por el intento de minimizar los errores cometidos por el candidato del PRI a la presidencia: Enrique Peña Nieto, en la Feria Internacional del Libro. Al mismo tiempo, intentaron desprestigiar a quienes por medio de twitter, no cesaban sus severas y agudas críticas al candidato. Pero esperando tener un resultado con el cual pudieran controlar la tradicional opinión pública, algo sucedió del plato a la boca.



 Twitter, aunque es un medio que funciona por usuarios, es un territorio de ideas. Es un organismo cultural sobre el que nadie tiene control (hasta cierto punto). Las ideas que se desplazan a través de los medios y las personas, son llamadas memes. Son ADN mediático.Twitter es un medio ambiente constituido enteramente por memes y estos actúan como células de un cuerpo. Cuando el cuerpo es invadido o atacado, las células se defienden. Si una estructura rígida como el medio tradicional, que está estructurado de una forma lineal con información que sólo viaja de arriba hacia abajo, pretende controlar, manipular, alinear o dirigir con ideas o juicios a un cuerpo memético es la estructura rígida la que se rompe junto con todos sus propósitos, esto se traduce, como agendas corporativas deshabilitadas por una respuesta de inmunidad cultural.




Esto es lo que sucede con el programa 'Tercer Grado', un programa que emite agendas corporativas y políticas en un flujo tradicional, donde no hay una retroalimentación real salvo por el rating. En el momento en que Carlos Marín, integrante de las simuladas discusiones entre periodistas 'que día a día le dan las noticias' , dice, que los twitteros que criticaron a Peña Nieto son ignorantes y no han leído ningún libro, se desata una respuesta inmunológica cultural, en un medio que además de ser memético, se caracteriza por la participación de usuarios con un determinado nivel de cultura e inteligencia.
 
Un razonamiento generalizado del señor Marín que bien le valió la condena de la deshabilitación de sus intenciones de teledirigir la tradicional opinión pública, lo hundió. No es esta opinión pública la que ha arrastrado al candidato del PRI a la mofa nacional, sino la capacidad mimética de Twitter como un ente de características puramente virales. Es precisamente a los twitteros que califica de ignorantes a los que debió intentar persuadir. El señor en su convencimiento sobre un medio con las mismas capacidades de la televisión manipulativa de los setenta, ha desmantelado todas las agendas políticas que la corporación tiene a favor del candidato, en vez de que lograran el objetivo por el cual fueron creadas.


La intención de desprestigiar el medio que realmente tiene influencia política desde una verdadera comunicación de las masas no venía de mucha planeación mediática. ¿Ante quién se desprestigian los twitteros cuando en la generalización se comprimen en un solo ente para la tradicional opinión pública, que ni viene al caso porque solo es una masa sin participación en todo lo que sucede?.



El virus mediático de Peña Nieto ha ido mutando su carga memética deshabilitando no solo la verdadera identidad mediática del candidato Enrique Peña Nieto como un intermediario entre las corporaciones y el pueblo para su explotación. Sino las meditáticamente falibles intenciones de las corporaciones, por proteger a su producto y futura herramienta de extorsión. Se hace evidente el desequilibrio de una jornada electoral justa por el apoyo de los grandes medios. Sus propósitos se destruyen cada vez que intentan lograrlos con formas tradicionales. Lo que en lugar de conducirnos a una sociedad teledirigida como la plantea Sartori, nos conduce a una sociedad cada vez más inmune a la manipulación. La espiral del silencio...ha regresado a ser una teoría para solo enseñarse junto con las otras teorías arqueológicas de comunicación de masas, en los salones universitarios.