jueves, 7 de junio de 2012

REVENTANDO LOS ÍDOLOS DE BARRO



El recurso iconoclasta del judaísmo en la República Amorosa.

Por: VKO


La visita de AMLO al programa Tercer Grado, había generado diferentes expectativas tanto en el público general, como en el público de las redes sociales. Algunos no sabíamos bien a bien qué esperar. Los personajes que visitaba AMLO, terminaron comunicando un obvio intento por sacar de balance al candidato, cosa que no sucedió y que ahora, las redes sociales como un verdadero sistema de comunicación de masas, responde con toda su fuerza, porque al dirigir la estrategia contra AMLO, la dirigieron sin quererlo a todos aquellos que ya los odian, que son millones.



El candidato salió bien librado, las expectativas de muchos era que en un golpe certero terminara dejando en ridículo a los personajes que le debatían. Otros esperaban de los personajes un comportamiento más dócil y complaciente al público que cuestiona la imposición del candidato del PRI por la televisora, mientras que otros, esperaban la exhibición de algún trapo sucio que exhibiera y comprometiera al candidato; y otros tantos como yo, que esperábamos inocentemente escuchar el cuestionamiento a las propuestas. Pero acaso, de cualquier forma que hubiera terminado la identidad mediática de AMLO, ¿es democracia el entregar nuestro porvenir en la fe a una persona, cuando millones convencidos de las propuestas pueden hacerlas realidad si se organizan? ¿Vale más la identidad mediática de una persona que sus ideas?.




Algunos cristianos nos decimos monoteístas. Pero en católicos como yo, eso solo es teoría, porque en la práctica nuestra fe está depositada en muchos dioses. ¿Acaso no es un dios desde el principio de los tiempos humanos, quien tiene un poder más grande que nosotros mismos, al que no debemos cuestionar y al que debemos someternos?. Un católico como yo, está sometido por múltiples dioses, como el dios del éxito, en el que creo como algo que "debo" alcanzar midiéndolo en cuanta materia puedo acumular, eso me dará "prestigio" entre otros creyentes de lo mismo y me alienta a ser más que los demás. Otro dios al que un católico como yo ha sido sometido, es al dios del sistema económico actual. El oro, tiene un valor, yo deposito mi fe en que un pedazo amarillo de materia brillante tiene valor, incluso más valor que la comida o cualquier cosa que emane de la naturaleza. El dios del banco que me ha sometido a darle midiendo para que me lo guarde con un dogma de fe: "tu dinero está más seguro aquí que en tu casa" entre otros dogmas de fe que se derivan del mismo banco reforzándose generación tras generación. El dios de la nación, donde me entrego a un amor al territorio que separa humamos de otros por culturas, raza y ubicación, cuando somos todos iguales y el planeta no venía con lineas divisorias. Y así hay muchos dioses, como los dioses de cada marca que me dicta el coche que debo tener, la ropa que debo usar, lo delgado que debo ser y cómo es que debo ser…es más, me dicen QUIÉN debo ser. 




Por supuesto que un católico como yo tiene una fe inquebrantable en todos esos dioses, pero en cuanto a mi religión, irónicamente *he caminado el camino de la fe, sin fe*. Los demás dioses son más convincentes para creer, en vez del camino que me invita a ser genuinamente feliz. Un católico como yo, entrega su fe a los mitos, que han sido diseñados por otros, para humanos como yo.




Una guerra mitológica empezaba en el set donde los mitos se crean y se destruyen pero nunca se transforman. El  programa Tercer Grado arrancaba aclarando la cuantificación de menciones de AMLO en comparación con los demás candidatos, sin una relación cualitativa, de la manera en que fue mencionado.  No fue una entrevista, fue un contenido llevado en el sentido hacia lo que fue el costo político más grande en la identidad mediática de AMLO, el fraude. No se le preguntó sobre sus propuestas ni sobre sus políticas de medio ambiente, de educación, de economía etc.. se empeñaron en tratar de someterlo al mito que le habían creado. El candidato iba preparado para no caer en provocaciones, permaneció muy tranquilo ante argumentos y tiradas de a loco que le daban los 'periodistas' tratando de sacarlo de balance, para poder tener materia, que pudiera exhibirlo como el 'Loco' que se han empeñado en mitificar. Mientras, él no se tambaleó, mucha gente cayó en el efecto que iba dirigido hacia AMLO, la gente aquí enojada insultaba y mostraba su rabia por cómo estaban tratándolo. Pero si el ataque fue a la calidad moral del candidato y no a sus ideas, ¿por qué enojarnos y rabiar sobre los ataques a la identidad mediática, cuando los ataques no fueron contra sus ideas ni sus propuestas?.




Las identidades mediáticas se han convertido en dioses también, estrellas de cine, de rock, tienen una voluntad superior superior a la nuestra, incluso los hacemos responsables de nuestras emociones al comprometerlas en lo que haga o no haga esa identidad, tanta voluntad tienen sobre nosotros que los creadores de mitos como las agencias de publicidad, las utilizan para decirle a católicos como yo, qué es lo mejor para nosotros. En los políticos, entregamos también nuestra fe, equivocadamente en la persona y no en sus ideas. Lo que obstaculiza un verdadero crecimiento social, es el orden del contexto, es decir, una sola persona tiene depositada en su identidad grandes ideas para transformar una nación hacia la justicia social y una calidad de vida, que por naturaleza, se incremente. Los millones de seres humanos, aunque muchos, por nuestra incapacidad para organizarnos, tenemos fe en lo que se nos dijo. Los poderes que emanan del pueblo deben ser representados y divididos en tres fuerzas que se equilibren. Está bien, pero, ¿necesariamente debe ser así?, ¿en verdad HOY es lo más práctico?, o puede ser mejor.




El modelo mediático hasta ahora nos alinea a creer en los mitos, a depositar nuestra fe en personalidades. No es manipulación sino un efecto que sucede. La tecnología es un ser sin pensamiento, nosotros mismos somos autores del modelo y cómplices del reforzamiento que nos somete a los sistemas que nos aquejan.




Las batallas de los dioses griegos en la mitología griega, literalmente construyen el contexto de las ideas que tenemos insertadas en lo profundo de nuestra manera de pensar: blanco y negro, izquierda y derecha. Las narrativas mediáticas son cuentos mitológicos. Tercer Grado es mitificado como la fuente de la que emanan los juicios que todos debemos adoptar, pero porque nosotros mismos hemos decidido que así sea (ahí la teoría de Usos y Gratificaciones). Cuando creemos en los mitos la sociedad se vuelve un gran teatro de máscaras, máscaras ante los demás y ante nosotros mismos, como en el antiguo anfiteatro. ¿Cómo puede existir esta república amorosa que invita a la honestidad como una forma de vida, cuando somos incapaces de ser honestos con nosotros mismos?. La inclusión de los que piensan diferente no sucede, la invitación a lograr un objetivo en común de 'salvar a México' se deshabilita con el escarnio y el insulto, que aunque justificados por la rabia provocada de la injusticia, en vez de unir voluntades, nos separan.




Por esto, los judíos como una sociedad religiosa no depositan su fe a través de imágenes, son iconoclastas, monoteístas abstractos y tienen la obligación de contribuir a la justicia social. Esas son las 3 bases del judaísmo que bien podemos aplicar en nuestra sociedad en general ,para dismitificar, todo aquello que hemos convertido en nuestros dioses todopoderosos, que pretendemos, resuelvan todo por nosotros. Darle poder a las ideas y no hacer idolos de barro con aquellos que las concibieron.









Tenemos la oportunidad de abandonar esas creencias empezando a ser honestos con nosotros mismos, en dejar de señalar y empezar a crecer como una sociedad madura, donde existan más adultos y menos dioses, re-diseñar nuestra realidad por nosotros mismos abandonando las viejas ideas de lo que se nos ha dicho que debe ser, como el esperar a que un mecanismo diseñado haga las cosas por nosotros: los modelos de gobierno. Porque a pesar del paso de los siglos, la humanidad sigue sin poder salir de aquel mencionado loop, o espiral, donde en la historia todo se repite por la lucha de clases. 





"Las administraciones débiles y demasiado intrusivas han dañado tanto la estabilidad como el crecimiento…La privatización sin la imprescindible infraestructura institucional llevó más a la liquidación de activos que a la creación de riqueza" dice Stiglitz.  

Lo sean o no, nuestras instituciones tienen el reto de fortalecerse por las llaves tecnológicas que hoy tenemos para el desarrollo de la autonomía que realmente necesitamos. El énfasis que hace el judaísmo en el iconoclastismo y en la justicia social, es un recurso potencialmente valioso para un mundo de opuestos.  La humanidad últimamente tiende a ver las cosas de diferente manera. Lo que antes daba por un hecho desde el racismo, la manera en que se hizo la ciudad donde vivimos, las definiciones de sexo, el modelo económico y político global…todo parece ser más arbitrario y es que algunos fueron, hace siglos, los que decidieron que las cosas 'debían ser' así. Nosotros las creímos naturales.




Nos hemos vuelto más conscientes y sensibles de los acuerdos que desde hace siglos rigen nuestra vida. Las reglas que antes veíamos como creaciones hechas por dioses, las vemos como sistemas diseñados por personas. Cada vez más el Ser Humano hace consciente el valor social que tiene un pedazo de oro que emana de una regla humana, en comparación al valor que tiene cualquier producto de la naturaleza. La humanidad ha vivido en lo general en un mundo codificado por otros, con tal orden, que la injusticia social a la que nos ha conducido, despierta la conciencia de poder re-diseñar con los mismos códigos una realidad más justa. 




El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional se niegan a examinar estos enfoques, pero ya no somos una humanidad a la que se le pueda someter una doctrina establecida. Y eso no es religión, sino el sistema económico y político actual, que ya no puede sostenerse más ni con sus propios dogmas de fe. La ideología económica se ha transformado en ciencia.




México está en un momento en el que inevitablemente tendrá que acoplarse o emprender un nuevo modelo de gobierno. Un nuevo sistema más allá de la democracia representativa que vivimos. Porque la humanidad se dirige a la culminación del nuevo renacimiento en el que ya estamos a la mitad, donde las reglas se han recontextualizado casi por completo.



Nos conviene redefinir, a que Dios vamos a darle valor en nuestras vidas…y a cuales no.



domingo, 3 de junio de 2012

EL LOOP- 03 // #ElEfectoFox




...La destrucción de la mediocre identidad mediática de Josefina Vazquez Mota
y de cualquier esperanza del PAN para ganar la presidencia...







Por: VKO


Apenas arrancaban las proyecciones sobre la contienda electoral cuando Enrique Peña Nieto aún no era oficialmente candidato a la presidencia por el PRI; y muchos especulaban sobre un movimiento maquiavélico de Manlio Fabio Beltrones. En esos tiempos escribí sobre el posible escenario que tendría lugar como consecuencia de un ataque similar al que se tuvo contra Montiel, pero esta vez contra EPN. Un partido dividido que sería debilitado por sus diferencias transfiriendo fortaleza a las izquierdas, ya que el PAN, entre personalidades de identidad mediática mediocre, aún estaba decidiendo quien fuera su candidato.


En el transcurso de la jornada electoral, Manlio no ha dado ningún Montielazo, sin embargo, las proyecciones de una división sí se han convertido en parte importante del desarrollo de la jornada, a favor del fortalecimiento de las izquierdas. No fue Manlio ni fue una división en el PRI lo que está redefiniendo el contexto electoral que vivimos. Lo ha hecho el ex-presidente Vicente Fox Quezada; y la división está en el PAN.



Hace tiempo twiteaba con @BilaPao  sobre la fortaleza que adquiriría AMLO si fuera candidato en un escenario donde el PRI estuviera comprometido por una división interna provocada por Manlio Fabio y esto es parte de lo que escribí:

"Desde que Jorge Castañeda anunció un supuesto pacto entre el gobierno federal y Televisa, para la negativa al cambio de concesión de Telmex, se habría uno imaginado un espaldarazo de Televisa a Peña Nieto, ya que el pacto hubiera sido en torno a un favor mediático-electoral para el PAN. Hasta entonces la perspectiva de las condiciones para las elecciones del 2012 estaban proyectadas en una alianza PAN-PRD que Marcelo Ebrard y Enrique Peña Nieto veían con buenos ojos. Pero hasta el día de hoy, cuando las elecciones del Estado de México fueron en la opinión de muchos "líderes de opinión" la muestra de lo que serían las elecciones en 2012, ahora el PAN esperó lo mismo de Michoacán. Todo el terreno de juego ha cambiado. El PAN desaparece (en materia de aceptación popular) de la próxima contienda electoral, mientras que, al menor descuido en el interior de las diferentes corrientes del PRI, la balanza puede inclinarse por completo en favor de Andres Manuel López Obrador.


Especulando en los últimos eventos, la clara posición del gobierno federal en cuanto a Carlos Slim en el fallo de la SCT, lo alinea a capitalizar en quién es el enemigo del cliente más rentable de hoy para Televisa, AMLO, quien con la derrota aceptada el día de hoy por Marcelo Ebrard, será el principal contendiente contra Peña Nieto en las próximas elecciones presidenciales. Ahora tenemos, dos poderes fácticos en el juego que existe detrás de toda democracia representativa. Televisa vs. Slim / PRI vs. AMLO.

El peso icónico de AMLO es más grande que el objetivo de comunicación logrado por cualquier propaganda o mercadotecnia política del PRD. Ha dedicado el sexenio completo a trabajar en una campaña que recoge la aceptación popular de abajo hacia arriba, lo que en realidad es más poderoso que una campaña que pretende convencer de arriba hacia abajo, como la de Peña Nieto por Televisa.

Es por esto que el principal enemigo del PRI, no es el PRD; y mucho menos el PAN. Obrador ahora emerge como el candidato más poderoso cuando hasta hace unos meses, en el mainstream, se le hacía referencia como una figura política sin poder.

Las apuestas van a que el candidato ganador, será aquel que tenga todo el apoyo de las fuerzas mediáticas más poderosas del país. Peña Nieto es el flamante héroe o la figura de autoridad que emerge de las narrativas yuxtapuestas de la violencia imperante del país, sobre la opuesta secuencia de eventos motivacionales de los festejos del Bicentenario y los spots de Iniciativa México. Gruen Transfer político

Pero toda esta cuidadosa estrategia por hacer la transferencia de figura de autoridad de un chivo expiatorio como Calderón, a Peña Nieto, puede ser destruida por el más mínimo evento en contra, ya que, en un organismo vivo, las probabilidades cambian en lo universal, partiendo de un pequeño evento particular. Es decir, el terreno de batalla electoral se da en un organismo que parece tener vida propia, el medio ; y tiene un comportamiento caótico. Bajo esta apreciación, las reglas del juego pueden volver a cambiar de un momento a otro, tal como sucedería si Beltrones decide, ganar la candidatura "haga sido como haga sido", porque posiblemente, como se rumora, hay muchos ataques guardados para el momento correcto contra Peña Nieto que pueden salir de cualquier lado; y eso, significa una división en el partido, lo que en un principio, fue la desmoronización del PRD.

Si se da este escenario, AMLO gana.

Estamos de regreso en un 2006 recontextualizado, en las vísperas de una nueva guerra sucia, en el loop sexenal renovado por la influencia corporativa."


Pero resulta que Beltrones no hizo nada, los sucesos de las manifestaciones de repudio a EPN en la Ibero y la gestación del movimiento #yosoy132 revolvió todas las piezas, el PAN se debilitó ante la creciente diseminación de conciencia, sumado a la mediocre identidad mediática de su candidata Josefina Vazquez Mota.

La división que fortalece hoy aún más a AMLO no es en el PRI, es Manuel Espino cambiando de bando y las declaraciones de Vicente Fox haciendo un llamado a su partido para cerrar filas con el PRI. Este llamado errático no solo comunica debilitamiento del partido, sino que emblemátiza la hipocresía con la que "sacó al PRI de Los Pinos" y ahora llame a unirse a él. Pero las consecuencias no terminan ahí, a partir de ahora esas declaraciones le restan valor y credibilidad a todas las propuestas y promesas de campaña que haga Josefina de ahora en adelante. No tardarán los memes en comprometerlas al compararse con los juicios contradictorios, convenencieros e incluso traicioneros del ex-presidente por su partido. El efecto Fox es determinante para la destrucción total de la mediocre identidad mediática de Josefina Vazquez Mota. Y también, para cualquier esperanza de poder ganar la presidencia.

Ahora que AMLO se encuentra en un escenario donde sus enemigos se debilitan, unos por el reclamo de los estudiantes y otro por su división, tiene el terreno a su favor para ganar la presidencia de México.





viernes, 1 de junio de 2012

AMLOmenaje a McLuhan





















La república amorosa en la nación digital

Por: VKO







Hace poco más de un año los expertos, tanto los que realmente lo son como los "líderes de opinión", aseguraban que AMLO ya había perdido mucha fuerza. Su imagen abatida por el costo político que asumió en la catarsis de Reforma no iba a poder renacer en el contexto de la carrera a la presidencia. En las elecciones internas para el candidato de las izquierdas fue una sorpresa para todos ellos el triunfo de Andrés Manuel como candidato a la presidencia. Aún así, las mismas voces seguían asegurando un resultado en el que las elecciones presidenciales terminarían con un AMLO en tercer lugar.

Ahora AMLO, según las encuestas mainstream, ha llegado al segundo lugar e incluso se especula que en realidad ya rebasó a quien fuera el candidato puntero Enrique Peña Nieto. Lo que ninguno de estos expertos contempló, fue el contexto social de estas elecciones. Una sociedad digital. La identidad mediática de AMLO no necesitaba renacer en el contexto del mainstream. La fértil tierra de la verdadera comunicación de las masas, que son las redes sociales, fue dentro de una serie de eventos tanto nacionales como globales el medio ambiente perfecto para dar fuerza a una imagen que los medios tradicionales ya habían destruido.


Cuando una marca decide tomar el camino de la imposición al mercado cautivo o al que pretende conquistar, tiene que trabajar doble. Primero tiene investigar qué es lo que mueve emocionalmente al mercado objetivo (target). Después con base a una serie de investigaciones psicográficas, proyecciones mentales del consumidor de su edad actual a los 40 años, su entorno, qué programas de televisión ve, de que habla, qué música escucha, qué lugares visita, quienes son sus amigos etc… tienen que diseñar una campaña donde la idea creativa esté acomodada dentro de esos datos para poder lograr lo que Kevin Roberts llama "LOVEMARK". Una vez que han logrado penetrar la marca en la psique de su consumidor, deben ahora mantenerla y después, una vez que deje de ser 'cool' regresar al principio porque el consumidor ya cambió y la estrategia que funcionó, ya no funciona.









La construcción, penetración y mantenimiento de una marca no debe ser necesariamente así. Existen marcas como Mercedes Benz, Harley Davidson, Apple, Porshe entre otras que han concentrado sus esfuerzos en crear comunidades en vez de imponer una idea basada en la identificación social y emocional. Los consumidores de Apple hacen la marca, la han hecho suya y ellos son los que le dan vida. Mercedes, Porshe, Harley tienen su club donde los miembros se juntan a compartir experiencias y se reúnen en paseos juntos con una serie de actividades en que se conectan. La clave del éxito de este tipo de estrategias está en conectar a seres humanos con otros, en que la marca se convierte en un pretexto para socializar.  Estas marcas no buscan el consumo por presentarles un espejo con una imagen falsa de lo que deben ser, induciendo emociones por estímulos diseñados, sino que se esfuerzan en conectar a seres humanos por medio de sus productos, servicios que funcionan bien y que como consecuencia vuelven la marca suya.

Los candidatos presidenciales, desde que existe el radio y la televisión, han optado por utilizar el primer tipo de estrategia. Estudios de mercado, ver qué propuestas ofrecer con base a lo que los votantes quieren escuchar, promesas y compromisos de una vida mejor para todos. Después del debate entre Nixon y Kennedy se establecieron las reglas para las campañas, en las que un debate se convierte en el parteaguas de la jornada electoral.



Pero el contexto de la sociedad actual debilita las reglas establecidas en los modelos de comunicación de los grandes medios. Es una sociedad donde las conciencias de sus miembros están conectadas unas con otras formando un ser culturalmente autónomo. Un cuerpo cultural orgánico que se define a sí mismo, se auto-regula, retroalimenta y se diseña a sí mismo bajo el control de ningún ser humano mas que de lo que parece una verdadera democracia; y donde las identidades mediáticas de los grandes medios o mainstream son considerados cuerpos invasores que están expuestos a ser tratados con escarnio y críticas salvajes. Cada célula ha adoptado este gran cuerpo como su lugar, su territorio. Entonces cuando un cuerpo extranjero entra, como un organismo vivo este ente se defiende y ataca, si permanece la identidad mainstream en él, solo se le tolera en calidad de huésped.


Teniendo este nuevo contexto donde la sociedad se desenvuelve en un modelo de comunicación de masas, que se caracteriza por ser un sistema de conciencias conectadas en red formando una sola, llega la tradicional mercadotecnia política a un campo de batalla con caballos, donde el suelo es de cemento y resbaloso.

El equipo de mercadotecnia y comunicación social de Enrique Peña Nieto arranca con una flamante estrategia de mercadotecnia que involucra el uso de redes sociales. Optando, por el camino de la imposición, su estrategia estaba muy bien cimentada en el mainstream, con la intención, de funcionar igual en este ente compuesto de conciencias en red, intentando el 'LOVEMARK' esto no iba a salir nada bien…para ellos.









Bajo la creencia que tiene casi todo publicista en la que el aparecer en los primeros lugares de todo y primeras planas se intenta poner la imagen de Enrique Peña Nieto en los encabezados de búsqueda en Google al buscar con el nombre de cualquier otro de los tres candidatos, lo mismo en youtube, diseñan una operación twittera donde por medio de cuentas falsas intentan por la repetición posicionar el favoritismo al candidato, los famosos bots que replican el mismo tweet a favor de Peña Nieto cientos de veces. Mercenarios del PRI son pagados para poner en primer lugar Trending Topics con el afán de hacer suponer a los demás twitteros que Peña Nieto es la mejor opción. Todos ellos atentados ingenuos.


El mainstream continuaba manejando al candidato como el próximo presidente que porta una flamante imagen. La idea de que los jóvenes que votarán por vez primera al no haber vivido la tiranía de los sexenios del PRI podían ser un buen mercado a conquistar, bajo las mismas formas de la publicidad tradicional; sin contemplar tampoco, la evolución consciente del consumidor, de manipulativo a cínico.


La regla establecida desde los sesenta en la mercadotecnia política, donde las campañas eran definidas principalmente por los debates después del debate Nixon-Kennedy, se vio muy comprometida cuando la jornada electoral que vivimos se vio definida no por el debate donde salió la famosa edecán, ni por la foto que mostró AMLO de cabeza, ni por lo que se discutió ni por la imagen de cada uno de los candidatos como sucedió en el debate Nixon-Kennedy. Fue el evento de la Ibero.




 






La diseminación de imágenes por todo el sistema fue incluso catártico para las masas que lo veían a los pocos minutos de haber sucedido. La inmediatez de estos medios tampoco fueron contemplados, ni siquiera para el control de daños que quisieron aplicar con los argumentos de Pedro Joaquín Coldwell donde se pedía un castigo a los alumnos, argumentos de que eran acarreados y enviados por MORENA y por AMLO. Entonces, sale el video donde cada estudiante presenta su identificación y aclara que no es ningún acarreado. Nace el movimiento #yosoy132.


La ingenuidad del equipo que lleva a Peña Nieto, en vez de lograr convencer a la gente por medio de las redes sociales, estimuló y aceleró un fenómeno jamás visto en la corta historia de la sociedad digital mexicana, una marcha de miles y miles en contra del candidato.


AMLO entra en la contienda, -suponiendo que la idea de la república amorosa sea solo una estrategia de campaña- con el concepto de la República Amorosa, un evidente intento por comunicar lo contrario a lo que comunicó en el 2006. No es exactamente lo que llevó al candidato de las Izquierdas a ser el principal contrincante del candidato del mainstream, sino que, la fortaleza que adquiere AMLO es precisamente por no ser un candidato del mainstream. Posicionandose sin quererlo como una alternativa de propuestas genuinas con un flujo de comunicación ascendente. No solo el hecho de haberse dedicado todo el sexenio de Calderón a visitar en la sierra a la gente viviendo en la miseria ni el hecho de haber recorrido todo México hablando con la gente. Sino que su identidad mediatica se posicionó como un pretexto para socializar, le ha dado tanto a la gente de que hablar y bien, que ha logrado el mismo efecto que Apple, alrededor de su identidad mediática se han formado comunidades, MORENA es el equivalente al club de miembros de Mercedes Benz, como él mismo ha dicho, su secreto es que su campaña la hace la gente, no él. 

Alguna vez twiteando con una amiga, @bilapao, hablábamos de que estas elecciones servirían como un importante objeto de estudio para definir el comportamiento viral de esta nueva realidad social, sería una batalla entre el poder mediático corporativo que caracteriza su flujo de comunicación unidireccional descendente, contra un modelo de comunicación de masas formado por conciencias unidas en red que forman una sola. Y así ha sucedido, el candidato que emerge de abajo hacia arriba y el candidato que se desmorona en su deshabilitado intento por lograr el "hechizo", de convencer, a una conciencia formada por todos. Refiriendome al estatismo de un libro de Marshall McLuhan, la identidad mediática de AMLO no es la persona, es su mensaje; y el medio, es AMLO.