
Política solemne donde el contacto es el rey....
POR: VKO
Por mucho tiempo, hasta los noventa en las elecciones que ganó Clinton, se comenzó a desarrollar esta idea en la que los candidatos se acercaban a la gente empezando a aparecer en los contenidos de entretenimiento. Clinton fue el primer candidato en aparecer en MTV en un programa a manera de foro y en diferentes en talk shows. Lo innovador en esa nueva merca era el romper con el ícono solemne y establecer una identidad mediática "cool". Y como es común, en México calcaron las estrategias como siempre y pudimos ver en la jornada electoral del 2000, candidatos presidenciales entrevistados por Adal ramones en "Otro Rollo".
Aunque los blogs ya habían aparecido como deshabilitadores de estrategias publicitarias por "media savys" y públicos cínicos que lograban con sus páginas generar conversación e información desde la gente con completa omnidireccionalidad, la mercadotecnia política top-to-down no tenía un problema en alcanzar sus objetivos, los guiones y narrativas establecidas podían funcionar.
Pero en este nuevo fin de sexenio, al igual que los blogs tomaron por asalto a los periodistas, tanto mercadólogos, publicistas y teoristas de comunicación fueron tomados por asalto con el nuevo modelo de comunicación de masas que apareció con la evolución de las redes sociales. Sus efectos y comportamientos aún no los conocemos del todo bien, parece imposible predecir el comportamiento viral y transformador de una idea cuando se disemina por este nuevo medio.
En el afán de conquistar un mercado meta por este nuevo modelo, sin conocer su naturaleza, emprenden una aventura completamente torpe. Cual boom de empresas .com que se prometían la fuente de la juventud de la economía en un nuevo modelo de mercado donde "lo de hoy" era ganar dinero en línea y aparecieron consultores de negocios que hicieron quebrar a muchísimas empresas bajo el estadío de "The-Next-Big-Thing", ahora, los candidatos y sus partidos políticos son las víctimas de esta "Nueva gran oportunidad".
Envueltos en el dilema de seguir en la línea tradicional del marketing , o intentar conquistar el nuevo ente de comunicación viral, hacen los dos una serie de acrobacias de una manera fatal.
Aunque López Obrador ha ido recogiendo y compartiendo ideas a lo largo del territorio nacional en comunidades alejadas de todo donde no hay comida ni agua; y la publicidad la hace de persona a persona empujando la comunicación y el voto de abajo hacia arriba, la campaña del movimiento de MORENA y los spots con personajes de televisión, son repudiados por el público cínico.
MORENA con un diseño incluyente, comunica en su campaña exclusión esto porqué: al intentar aplicar la clásica y setentera técnica de identificación, en lugar de integrar a más gente a estudiar los puntos establecidos en el movimiento, excluye a los que no son morenos, pobres y no escuchan música popular como cumbias y banda; más bien se explota y se refuerza el estereotipo de que para ser humilde hay que ser pobre. El videoclip, una aberración visual que también refuerza el esterotipo y la exclusión. Se les toma por idiotas al hablarles con voces de personajes de televisión, cual si tuvieran que explicarle a todos con manos haciéndola de títeres guardadas en calcetines con botones como ojos.
Y aunque el candidato del PRI está chapeado a la antigua, en apariciones para dar sus discursos en ambientes controlados bajo la dirección de un guión y demás protocolos envueltos en la retórica que alimenta la solemnidad, tenemos a un Peña Nieto utilizando las redes sociales.
Vemos al candidato a la presidencia por el PRI, utilizando twitter, con la solemnidad de Luis echeverria o Diaz Ordaz. Seguramente según sus "gurús" de comunicación social suponen: "Oyes esto del tuiter ay que aprovecharlo manto ay que abrir chingos de cuentas que sigan al Peña pa que se vea que lo siguen reartas gentes".
El problema no está en intentar utilizar las redes sociales como una herramienta de comunicación que se puede controlar como un medio tradicional, esto es claramente un error que aún no entienden; los efectos de una comunicación basada en la discución y en las ideas no pueden ser los mismos que los de una comunicación basada en la imposición de ideas, como lo es un medio tradicional. El problema está en continuar exponiendo a un candidato como una marca o un producto y no como una persona. El trabajo de AMLO que viene desde la raíz (desde hablar personalmente con la gente) es la mejor campaña que puede establecerse, dialogar y discutir en redes sociales desbaratando toda solemnidad y hablar como uno más conversando y compartiendo ideas de forma honesta.
La solemnidad debe ser reemplazada por la socialización de quienes son identidades mediáticas; en la relación con un organismo cultural como twitter. La cantidad de followers no va a atraer a más followers ni va a cambiar los números en las encuestas. Inventar followers como lo hicieron con Peña Nieto es un tanto estúpido esperando que los demás twitteros no se den cuenta al segundo.
Esto no dará votantes, utilizar al candidato como un pretexto para socializar seguramente lo hará materia de conversación con mucha gente, pero no será algo decisivo en el momento de votar, simplemente, hará que esas conversaciones sean más para bien que para mal. El voto, lo razonará el votante despojado al fin, de toda la sarta de estrategias y saltos cuánticos a la conquista del marketing viral que solo entorpecen las oportunidades que el candidato tenga de convencer a la gente con razones reales y modos reales. Ya que las redes sociales, nos dan por fin...a la verdadera comunicación de las masas.

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